
David Ortiz
Trabajo en inteligencia artificial. Diseño sistemas que deciden, y a la vez veo todos los días el hueco entre lo que esas máquinas hacen y lo que nosotros creemos que hacen. Este museo es mi manera de pensar eso despacio.
«Cada obra es un pensamiento que me recorre la mente durante meses hasta que lo plasmo en una obra de arte. Cada cuadro es un trozo de vida dedicada a estudiar, analizar, construir e iterar hasta conseguir algo único.»
El hueco
La sociedad mira como el mundo avanza hacia lo desconocido sin poder tomar el control. Eso es lo que pinto: máquinas que ya sienten, gente que ya no mira, y un futuro que llega antes de que hayamos decidido que queremos hacer con el.
Cada obra empieza como una idea que me da vueltas durante meses. La dejo crecer hasta que duele, y entonces la pinto. No hay dos iguales y ninguna se repite: cuando se vende, se agota.
